Monthly Archives: marzo 2019

mujer-loba

No está en Internet

By | Crisis Existencial, Mujer, Primera Persona | No Comments

No está en Internet.

Probé muchas maneras de buscar. Pero no lo encuentro.
Incluso probé traduciendo al croata, pero no pude con las búsquedas posteriores para entender qué había dentro de cada enlace.

Estoy intentando recordar el cuento de la loba y el lobo que me contaba mi abuela Luisa todas las noches que me quedaba a dormir en su casa.

Siento que hay algún tipo de huella profunda, un mensaje importante en ese cuento, y necesito recordarlo para entender. Tengo la sensación de que hay una llave que abrirá algo fundamental dentro de mi y que mientras no recuerdo el cuento, me está velado. Quizás esté tan cerca y sea tan fácil dar con la respuesta. No sé si ya le pregunté a mi hermana o a mi mamá si recuerdan el cuento. Yo solo lo busco en Internet. Y me estrujo el cerebro intentando oír a mi abuela Luisa susurrándolo cada noche. Pienso que está en mí, en algún lugar. Tengo la necesidad de encontrarlo en mi memoria. Como tantas otras cosas imprescindibles y necesarias que sé que hay en mí, que están, y no doy con la manera de llegar a ellas.

El cuento era sobre una loba. Recuerdo perfectamente las imágenes que yo construía en mi cabeza cada vez. Tenía el cuento ilustrado en mi pantalla mental. Oía los sonidos del bosque. Todo era muy oscuro. El bosque era negro. La loba era negra. El lobo era negro. Los árboles eran negros. El cielo era negro. El suelo era negro. Y solo se oía a los lobos huir. Huir de un grupo de humanos. De hombres que habían comido en una casa, que habían robado, que habían bebido. Pero no me queda claro si los lobos también habían robado, habían comido, habían bebido en esa casa. O era el lobo el que había robado y comido y bebido en esa casa y entonces huían y la loba tenía que librarse de él. Tenía que huir de los hombres, pero tenía que huir del lobo también. Lo que sí recuerdo perfectamente es que la loba elegía un lugar del bosque en el que dormirían. Elegía muy sutil e inteligentemente un claro cerca de un precipicio. Y aprovechando la oscuridad y el cansancio y la borrachera del lobo lo ayudaba a recostarse del lado del barranco. Y ya acostados lo iba moviendo con la excusa de que hacía calor, de que estaba incómoda, de que él olía a vino, de que estaba roncando. Y después de varios pequeños empujones conseguía que el lobo se cayera por el precipicio ¿Quién iba a sospechar de ella, en un bosque tan oscuro, con un lobo tan borracho?

Desde estos retazos de palabras y voces e imágenes que me trae la historia de la loba y el lobo me pregunto si ese cuento croata existe o mi abuela se lo inventó. Pienso en esa sensación de seguridad que me daba la repetición. Yo no quería que abuela me contara otro cuento diferente. Ese ya me lo sabía y solo quería que me lo contara otra vez. Y otra vez. Ese cuento que debo de haber oído cientos de veces y ahora no consigo recordar.

Interpretando con mi psiquis de hoy pienso en esta fábula como una narración cargada de abuso y violencia y maltrato. Y en la inteligencia y la calma y la sutileza con que debe obrar la víctima que huyendo del peligro solo puede encontrar la solución en medio de la oscuridad, de la soledad, en el abismo.

Podía ser feliz y sentirme segura con muy poco. Podía merendar cada tarde un tazón de café con leche con galletitas criollitas. Podía jugar con una sola muñeca fofoleta de color marrón. Podía mecerme en la misma hamaca de madera y hierro. Moler fideos para sopa en el molinillo de café. Y leer el mismo libro de la expedición a la Antártida. Y escuchar el mismo cuento. El mismo cuento cada noche. El mismo cuento que ahora no consigo recordar.

Ahora nos cansamos de todo. Nada nos satisface. Nunca es suficiente. No alcanzan las cosas. No alcanzan las actividades. No alcanza el dinero. No alcanzan las relaciones. No alcanzan las personas. No alcanza el placer. No alcanza el tiempo. No alcanza la batería. No alcanza la señal. No alcanza la vida. Todo se queda corto.

No creo que hayamos perdido la capacidad de ser felices con un solo libro, y un solo tazón, y una sola muñeca, y un solo columpio, y una sola abuela, y un solo cuento.

Tal vez eso sea lo que estoy intentando recordar y no puedo. Esa capacidad. Está en mí. Y no la encuentro.

No está en Internet.

destino

Destino

By | Primera Persona | No Comments

Hace 14 meses que me llegó el primer envío.

Me parece una casualidad un poco exasperante haber vuelto a mirar las dos cajitas y el albarán de DHL y ver que tiene fecha 18 de enero de 2018. Dieciocho. Uno. Dieciocho. Y hoy es dieciocho otra vez. Y hoy se me ocurrió volverlas a mirar.

No voy a dar nombre y apellido porque no sé si podría meterme en un problema y a estas alturas imagino que el verdadero destinatario pensará que es irrelevante recibir sus envíos.

Lo que es realmente muy extraño es encontrar tu dirección y tu número de teléfono móvil a nombre de otra persona. Y más allá de las explicaciones conspirativas, sobrenaturales o paranoides, que son siempre las que se me ocurren en primer lugar, termino pensando que se trata de un error informático, logístico, humano o matemático. Y nada más.

Antes de abrir la primera caja busqué el nombre y apellido en Internet. Pero desistí de continuar con la investigación cuando descubrí que, bajo ese nombre y ese apellido (cuyas iniciales son: N. Ch.) existían tres cuentas de Twitter, seis perfiles de LinkedIn y cinco de Facebook, más alguna cuenta suelta de Flickr, un canal de YouTube, y hasta un perfil actoral en Imdb.

Lo que hice a continuación. O sea, exactamente después de desistir en mi investigación, fue -no sin cierto reparo, como si estuviera violando su intimidad, sus deseos, sus compras, sus necesidades, su privacidad, su secreto, pero no sin una curiosidad y un morbo importantes y más tarde absolutamente defraudada por la banalidad del objeto en cuestión- abrir la caja.

La primera caja. Porque fueron dos.

Prisma de cartón blanco y morado de unos 15 x 6 cm. Primer y subsiguientes textos legibles en el orden en que captaron mi atención: Max. 50 kg. Travel made easy. Digital luggage scale. LED backlight display. CE. RoHS. Made in China. Una fotito de un avión comercial arriba a la izquierda. Un esquemita de una maleta colgando de un gancho colgando de una cuerda colgando de un cacharrito algo fálico de color rojo metalizado, pero definitivamente nada erótico con un display electrónico negro y un interruptor táctil y una lucecita roja diminuta.

Era una báscula digital de equipaje electrónica portátil. Nunca la saqué de la caja.

El segundo envío llegó unos meses después. Y ya pudiendo saltarme los pasos de paranoia e investigación pasé directamente a la tarea posterior que era la de abrir la primera caja anónima, genérica y monocroma para encontrar ese contenido único, esencial y fascinante que en este caso se trataba de un portarrollos de papel higiénico de diseño minimalista de acero inoxidable pulido con una bandeja superior ¡para apoyar el móvil! Y no solamente increíble por su múltiple funcionalidad sino también por su fácil instalación ya que traía un parche 3M súper adherente rectangular de la exacta medida de la chapa de acero que evita el uso de taladros y brocas y tornillos y tarugos y destornilladores y aspiradoras para su colocación que podría darse por finalizada en el término de 3 minutos.

No sé si otras personas hubieran contactado con la empresa de transportes. Devuelto los envíos. O los hubieran puesto a la venta. O tirado a la basura. O asumido como propios y utilizado con total y absoluta naturalidad después de consultar el diccionario y darse cuenta de que por un motivo u otro esos objetos habían llegado a su destinatario/a. Entendiendo destinatario/a como un adjetivo que acompañando a una persona o cosa la especifican como a la que se destina o dirige algo. Y siguiendo con el hilo semántico se podría decir que el destino que destinó que yo fuera la destinataria puede haber sido una fuerza desconocida, un encadenamiento de sucesos considerado como necesario y fatal, una circunstancia favorable o adversa, una consignación, señalamiento o aplicación de algo para determinado fin; tal vez una meta, un punto de llegada. Porque que yo estuviera destinada a ser la destinataria de esos envíos significa que ese cierto lugar y esa cierta persona -que vendrían a ser mi domicilio en primer término y yo misma en segundo término- eran las que estaban determinadas para constituir la meta a la que se dirigían los consiguientes envíos.

Y esto escapa a mi control y no es una opinión mía sino solo y únicamente lo que me dicta el diccionario.

Pero no. Yo no hice nada de lo anterior. Yo solo apoyé las dos cajas. La más grande, la del portarrollos, abajo. Y la más pequeña, la de la báscula portátil, arriba. Y encima de ambas el albarán doblado por la mitad. En la segunda balda blanca de Ikea que tengo encima de la pantalla del ordenador en la oficina. Para 14 meses después volverlas a mirar y sentarme a escribir toda esta innecesaria y absurda concatenación de palabras.

Y quedarme posteriormente un poco con las ganas de buscar algún hilo conductor que enlace los dos objetos. Algún significado oculto. Algún mensaje cifrado que se me escapa. Que todavía no estoy lo suficientemente receptiva como para comprender.

Porque si en un taller literario o en un brainstorming creativo o en un ejercicio de improvisación teatral les pusieran delante un portarrollos de diseño y una báscula digital portátil ¿qué harían?

igualdad

Educar para la igualdad

By | Altas Capacidades, Mujer | No Comments

El 8 de Marzo se celebró el Día de la Mujer. Y miles de personas en todo el mundo salieron a la calle para ser vistas, para ser oídas, para hacer historia, para luchar por la igualdad.

Porque mientras no exista verdadera igualdad habrá que hacer un esfuerzo extra para generar conciencia, para romper estereotipos, para conseguir salvar todas las brechas y abrir todas las puertas. Para erradicar cualquier tipo de violencia y para que ya no haga falta salir a la calle ni dar ninguna explicación. Porque mientras no exista verdadera igualdad habrá que seguir contrarrestando una realidad cargada de acciones, mensajes y situaciones que están ya tan normalizados que creemos son totalmente inofensivos, pero no lo son.

Les compartimos una selección de vídeos, libros, películas y biografías que nos han parecido muy valiosos y motivadores y pueden ayudar a trabajar la igualdad porque invitan a tomar conciencia, porque dan herramientas para mirar la realidad desde otra perspectiva, porque fomentan el pensamiento crítico, porque enseñan con el ejemplo, porque inspiran.

Nos parece muy importante aclarar que esta selección que compartimos no es para educar a las niñas. Es para educarnos a todos. Niñas, niños, madres, padres, abuelos, abuelas, maestros, maestras.

Porque todos necesitamos entender, fomentar y construir la igualdad.

Juntos.

 

Vídeos

 

Brecha salarial

¿Cómo reaccionan los niños ante una retribución desigual después de realizar el mismo trabajo?

https://youtu.be/L_fZun-_QnQ

 

Brecha de sueños

¿Cuánto más grave que la brecha salarial es que una niña ni siquiera sueñe, ni se atreva a desear ser lo que quiere ser?

https://youtu.be/S3_DDLGIpaM

 

Estereotipos de género

Desde muy pequeños los niños ya tienen asociado el género a la profesión.

https://youtu.be/pJvJo1mxVAE

 

Dale una bofetada

¿Cúan absurdo puede ser para un niño imaginarse ejerciendo violencia sobre una niña?

https://youtu.be/Rn4PVsKXE5k

 

Libros

 

El diario violeta de Carlota – Gemma Lienas

Carlota recibe por su cumpleaños un regalo especial. Su abuela le regala un diario violeta y la anima a ponerse unas imaginarias “gafas violetas” para observar situaciones cotidianas que, aunque parecen normales e incuestionables, resultan totalmente injustas y discriminatorias. El diario violeta de Carlota invita a reflexionar y cuestionar la situación de la mujer. Nos ayuda a pararnos a pensar y detectar cuándo pensamos, hacemos y decidimos libremente y cuándo, sin darnos cuenta, actuamos según unos modelos impuestos que colocan a la mujer en una posición de inferioridad.

carlota

Querida Ijeawele o Cómo educar en el feminismo – Chimamanda Ngozi Adichie

Este libro nació de la petición de una amiga que acababa de tener una hija y le pidió a Chimamanda consejo para su educación en la igualdad. Ella le respondió entonces en una entrada de Facebook que más tarde se convirtió en un texto más extenso: 15 consejos para educar a su hija. Y que valen tanto para ella como para que todas las madres y los padres reflexionen sobre cómo han sido criados y qué quieren transmitir a sus hijos.

«En lugar de enseñarle a tu hija a agradar, enséñale a ser sincera. Y amable. Y valiente. Anímala a decir lo que piensa, a decir lo que opina en realidad, a decir la verdad. Dile que si algo la incomoda se queje, grite.»

Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes – Elena Favilli y Francesca Cavallo

Este libro cuenta las historias de vida de 100 mujeres valientes que se atrevieron a soñar, a romper estereotipos, a saltarse las normas, a ser libres, a luchar cada día por ser quienes eran de verdad y no lo que quisieron hacerles creer que podían o debían ser.

Los chicos y las chicas – Brigitte Labbe y Michel Puech

Dentro de la colección Piruletas de Filosofía este título invita, con un lenguaje claro y directo, a reflexionar acerca de las diferencias entre los sexos y cómo hay algunas naturales y reales mientras otras son impuestas y aprendidas.

piruletas

Películas

 

Estos tres largometrajes de animación de Studio Ghibli, dirigidos por Hayao Miyazaki, nos muestran -como la inmensa mayoría de sus películas- protagonistas femeninas valientes, autosuficientes y con una gran confianza en si mismas; seguras de seguir su instinto y luchar por sus principios. Ellas construyen fuertes e incondicionales relaciones de amor, complicidad y confianza con un compañero que nunca es su salvador sino su igual; y dan un maravilloso ejemplo diametralmente opuesto al que se ofrece en la versión del amor romántico de los cuentos clásicos o las películas de Disney.

 

Kiki, la aprendiz de bruja

La princesa Mononoke

El viaje de Chihiro

 

La historia de Alicia en el País de las Maravillas, tanto en sus múltiples versiones literarias como en las cinematográficas (la más maravillosa de ellas -muy subjetivamente hablando- la versión de Tim Burton) también es un ejemplo de protagonista femenina valiente y decidida a seguir sus sueños y romper con los estereotipos.

 

 

Biografías

 

Aunque las colecciones de biografías todavía necesitan equilibrar el número de vidas de mujeres en relación al de personajes masculinos, estas dos, orientadas a público infantil, sí que tienen una selección interesante.

 

La colección Me llamo presenta personajes universales. Destinada a público juvenil, cada libro trata una figura de la historia, de las ciencias, del arte, de la cultura o del pensamiento.

 

Me llamo…Cleopatra

Me llamo…Agatha Christie

Me llamo…Marie Curie

Me llamo…Ana Frank

Me llamo…María Callas

 

La colección Otras Princesas presenta mujeres latinoamericanas que escribieron su propia historia en la vida real y no en un cuento de hadas. Mujeres pioneras que trascendieron los límites de su época.

 

Otras princesas…Frida Kahlo

Otras princesas…Clarice Lispector

Otras princesas…Alfonsina Storni

 

Imagen editada de la portada del libro El amor y la amistad (Brenifier – Després)

spirited-away

El dragón dormido

By | Altas Capacidades | No Comments

La imagen del dragón dormido como una metáfora de la invisibilidad de los niños con altas capacidades y la importancia del diagnóstico, nos llega de la mano de Linda Kreger Silverman y su libro Giftedness 101.  Ella es psicóloga clínica, escritora y fundadora del Centro de Desarrollo de la superdotación de Denver. Ha forjado el término de “aprendiz viso-espacial” y ha buscado herramientas para vencer la invisibilidad de los niños con altas capacidades, tan habitual no solo en las aulas sino también muchas veces en las propias familias.

Hay muchas imágenes que pueden venirnos a la cabeza. Metáforas de algo que parece una cosa que no es. Y que muchas veces es rechazado, negado, temido, subestimado o juzgado negativamente; cuando en realidad representa la esencia misma de una persona y de su identidad más auténtica, y no hay mejor decisión que dejarla libre, permitirle naturalmente fluir.

Podemos pensar en el patito feo. Y en el león cobarde del Mago de Oz. Y en el animal protector invocado con el conjuro Expecto Patronum de Harry Potter. Y en el mito de Superman: un hombre con habilidades extraordinarias camuflado en un personaje torpe y débil. Y también en un dragón dormido.

Y es así. Como tan bien describen las palabras de la autora Linda Kreger Silverman. Hay más de lo que se ve a simple vista. Y hay que saber buscar. Y vivimos enloquecidos y cegados por la rutina y las preocupaciones. Y a eso se suma que muchas veces ni siquiera tenemos ojos ni percepción ni sensibilidad para ver. Para ver realmente lo que tenemos delante en toda su magnitud.

Porque no ver al dragón, no nombrarle, no atreverse a despertarlo, no afirmar que en su interior aloja una fuente inagotable de energía, pasión, certeza y creatividad es imperdonable. Inadmisible. No solo por lo difícil que es para un niño, y para cualquier persona, tener que negar su esencia más verdadera, y por todo lo que ellos se perderán de sí mismos, sino por lo que su entorno cercano, su contexto, la sociedad entera se perderán todo el tiempo que ese patito feo no sepa que es un cisne, que ese león siga creyendo que no tiene suficiente fuerza y valentía. Todo el tiempo que el dragón siga dormido.

“Hay más. Para algunas personas hay más de lo que se ve a simple vista. Cuando uno sabe qué buscar, un don aparece de improviso, expresándose de manera inesperada: en un simple dibujo, en una excusa muy inteligente para no haber hecho la tarea, en un chiste muy audaz, en una pregunta fascinante, en un ingenioso giro en una frase, la absoluta concentración en una actividad, un simple esquema del interior de una calabaza en lugar del exterior, una pasión inquebrantable, un enorme sentido de la justicia, una analítica quietud en medio del caos. Todos ellos cualitativos indicadores de superdotación. Si uno nota que hay algo especial en un niño y le transmite un destello de reconocimiento, el dragón dormido en su interior puede despertarse y comenzar a avivar fuego dentro de su alma.”

Giftedness 101 · Linda Kreger Silverman, PhD

 

 

Ilustración original de Studio Ghibli · El viaje de Chihiro