Monthly Archives: julio 2016

VR Infinito

Realidad Virtual: Perspectivas al infinito

By | Realidad Virtual | No Comments

Es difícil predecir dónde llegará la Realidad Virtual como medio, qué rumbos tomará y qué alcance pueda tener a medida que explore todas sus posibilidades, se haga más masiva, se perfeccione la tecnología y continúen desplegándose todos los ámbitos de aplicación a los que puede ser de utilidad. Es difícil predecir cómo será la perspectiva que dibujará la Realidad Virtual; pero tal vez se parezca a una compleja y fascinante pasarela de un surrealismo casi urbano, con un punto de fuga tendiente al infinito.

Cuando pensamos en la experiencia, nos damos cuenta de que este medio no conoce precedentes, porque no hubo una manera previa de hacernos sentir lo que sentimos, estar donde estamos, vivir lo que vivimos y conectar con las emociones a un nivel tan primordial. La música, el cine, el arte, la literatura, pueden emocionarnos, pueden hacernos sentir identificados con una situación, con un personaje, pueden abrir recodos de nuestra mente y hacer que afloren, libremente y casi de manera involuntaria, sensaciones profundas y genuinas. Pero el nivel en el que esto sucede a través de la Realidad Virtual, es inédito. La respuesta de nuestra psique es totalmente real, no queda un resto de contexto, no hay interpretación ni decodificación. Simplemente es. Ocurre. Nos atraviesa.

Cuando pensamos en el arte, nos damos cuenta de que esta herramienta, que ahora nos parece tan inabarcable y polifacética, nos ofrece nuevos lenguajes, nuevos puntos de vista, nuevas reglas y posibilidades expresivas. Aunque a simple vista pareciera que activamos la cámara de 360 grados y no tenemos manera de intencionar o expresar, que no hay encuadre, composición, ni poesía detrás de su omnipresente captura de la realidad, no es así. Podemos decidir cómo disponemos cada pieza de ese complejo puzzle esférico en el que nos sumergimos. Podemos elegir qué hay cerca, y qué lejos. De dónde llegan los sonidos y los estímulos visuales. Cómo juega la luz en la escena. Qué captura nuestra atención y qué queremos evitar. Qué nos hace mover y qué permanecer quietos y expectantes. Podemos ponernos en la piel del otro como nunca antes. Y podemos sentir en nuestra propia piel sin filtro, sin velo, casi sin querer.

Cuando pensamos en los límites entre lo real y lo virtual surgen otras tantas cuestiones y se abren caminos y preguntas. Hoy en día ya no es ciencia ficción ver pasar a un vecino por delante de nuestras narices persiguiendo por la calle a un Pokémon que solo él puede ver y que es todo lo que le importa en este instante. Ni virtualizarnos como un holograma en un espacio del otro lado del planeta donde parece ser que interactuamos con alguien que cree que estamos ahí aunque nos encontremos a miles de kilómetros. Ni tener sexo a distancia o con un personaje de catálogo. Hay un punto ciego, o que tal vez no queramos ver en nuestro afán por llegar al límite de lo que podemos conseguir técnicamente, y es ¿cuáles son las implicaciones psicológicas y emocionales de difuminar ese límite? Débiles y vulnerables como somos, propensos a construcciones mentales, idealizaciones, negaciones. ¿Alguien está pensando cuáles serán las nuevas adicciones de los próximos años? ¿Qué va a pasar cuando prefiramos las experiencias que están del otro lado y no las de éste?

Cuando pensamos en el futuro nos da miedo de volvernos cada día más virtuales, de perder conciencia de los límites entre una realidad y otra, de desear, amar y sentirnos más seguros y vivos en el otro lado, de evitarnos, de alienarnos y desdibujarnos. Pero prefiero pensar que la Realidad Virtual nos hará más reales, más cercanos, más emocionales y más empáticos; que nos devolverá el deseo de crear y de creer en este mundo y no en ese otro hecho de unos y ceros; que nos hará recordar lo que éramos capaces de sentir, vivir y anhelar, y eso ya no se podrá callar ni velar; que nos hará soñar y luchar por una realidad en la que también podamos sentirnos seguros y vivos, cerca de los otros, profunda e inevitablemente humanos.

Salud Emocional

Realidad Virtual y Salud Emocional

By | Realidad Virtual | No Comments

Acostumbrados a vídeos 360 de deportes extremos, ataques zombies y montañas rusas de parque de atracciones, pareciera que las experiencias VR hubieran nacido para llevarnos al límite, hacernos segregar adrenalina y animarnos a todo mientras estamos tan cómodamente sentados en el sofá de casa y con el móvil calzado en las gafas de realidad virtual.

Todo esto es cierto, no podemos negarlo, pero también nos descubre que, más allá de entretenernos, la realidad virtual puede ser de gran utilidad para conseguir bienestar emocional y para el tratamiento de fobias, trastornos de ansiedad, estrés y depresión, entre otros.

Las experiencias VR generan una reacción química, física y emocional en nuestra psiquis exactamente igual a la que se produce ante el estímulo real. Nuestro cerebro está realmente viviendo esa situación y esto se traduce en que emerjan todos los sentimientos, emociones y síntomas asociados. Allí radica su enorme éxito y potencial, en que nos hace disfrutar de situaciones que no tendríamos posibilidad, tiempo, dinero o coraje para vivir, de una manera muy accesible, sencilla e increíblemente real. Estas mismas características, que hacen que los vídeos 360 estén arrasando en los medios, los transforman en una potente y eficaz herramienta para sanar nuestras emociones y tratar múltiples trastornos psicológicos. Una de las teorías y metodologías que utilizan con más éxito las terapias cognitivo-conductuales (TCC) para el tratamiento de miedos, fobias y trastornos de ansiedad se basa en exponer al paciente a la fuente del malestar. El hecho de enfrentar el problema en un entorno controlado, seguro y en compañía de un profesional, además de ofrecer la posibilidad de realizarlo en consulta pudiendo hacer una exposición progresiva en duración e intensidad, parece estar dando resultados asombrosos y muy efectivos.

Entre las fobias más comunes podemos encontrar el miedo a las alturas, a los lugares cerrados, a la oscuridad, a hablar en público, a las arañas u otros animales, a volar o a estar en espacios donde haya mucha gente. Exponerse a las fuentes del miedo a través de la realidad virtual es mucho más fácil y accesible, y permite tanto al paciente como al terapeuta tratar el problema de manera segura, controlada, paulatina y progresiva, sin la necesidad de vivir realmente la situación, que la mayoría de las veces será costosa, difícil e incluso mucho más traumática, sino a través de una recreación virtual que nos permita experimentar exactamente las mismas sensaciones físicas, psíquicas y emocionales, pero con la posibilidad de salir de ella inmediatamente con solo quitarnos las gafas y volver al entorno seguro de la consulta y la compañía de nuestro terapeuta. Así podemos volar en avión, enfrentarnos a un concurrido auditorio, subir a un ascensor o salir a la terraza de un rascacielos y recibir al mismo tiempo la ayuda y el tratamiento adecuados para vencer nuestros miedos.

“Aprendí que la valentía no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre el miedo. El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel capaz de conquistarlo.” Nelson Mandela

Otras utilidades enfocadas al bienestar y la salud emocional que pueden ofrecernos las experiencias VR son las orientadas a vencer el estrés, la depresión y el aislamiento. Consisten en experimentar el contacto con la naturaleza, con un paisaje relajante y tranquilo, que puede acompañarse de estímulos no solo visuales y auditivos, sino también táctiles y olfativos, en busca de una vivencia más íntegra y gratificante. Tan efectivas son estas aplicaciones para personas que no pueden salir de sus casas o que llevan internaciones muy prolongadas, para pacientes con depresión, para trabajadores destinados a parajes remotos y solitarios o personas sometidas a mucho estrés. Se puede vivir un atardecer en la playa, adentrarse en el bosque, o sentarse en la hierba a contemplar las montañas, sentir el viento en la cara, el olor del mar o los pinos, oír el canto de los pájaros, el sonido de la hierba al mecerse y experimentar todo el bienestar psíquico y emocional asociado a estas experiencias de una manera accesible y no por eso menos vívida y palpable.

Aunque denominemos este nuevo medio audiovisual como generador de experiencias de realidad virtual, para el cuerpo y la mente la situación, y nuestras reacciones y vivencias, es completamente real. Deberíamos dejar de asociar el vídeo 360 con la “realidad virtual” y quedarnos con la experiencia “real”, a secas, y con todas las ventajas que eso conlleva; las posibilidades y las aplicaciones que nos permite explorar y que prometen mucho más que ocio, adrenalina y entretenimiento, ya que pueden ayudarnos a conseguir el equilibrio y el bienestar psíquico y emocional.

La escalera roja

By | Crisis Existencial | No Comments

“A veces me compro flores y voy por la calle como si me las hubieran regalado”, le dice a la amiga mientras espera que se ponga en verde para cruzar por el paso de peatones de Las Heras y Junín. A veces, tantas veces, demasiadas veces, la mirada del otro es la única que nos hace sentir visibles. A veces, nos sentimos tan poca cosa que si el otro no nos nombra, no nos mira, no nos habla, no nos define, no somos casi nada. A veces, tantas veces, demasiadas veces, buscamos desesperadamente que nos cuiden, que nos amen, que nos escuchen; porque no sabemos cuidarnos, amarnos, escucharnos a nosotros mismos.

El otro día encontré un libro en la biblioteca infantil que se llamaba “La escalera roja” y mientras se lo leía a mi pequeña Sofía iba dándome cuenta de que yo necesitaba de ese cuento mucho más que ella; a mí me estaba llegando más hondo, mientras ella miraba las ilustraciones y leía despacito, con una mezcla de orgullo y esfuerzo, una línea de cada párrafo. El cuento narraba con una bellísima simplicidad la desesperación de un pájaro que había perdido su escalera roja, esa que usaba para subir a los árboles, a los tejados, a las nubes. Tuvo que venir el conejo para hacerle ver que él no necesitaba ninguna escalera para subir a ningún lado, porque él era un pájaro, tenía alas, podía volar a donde quisiera.

Yo construí tantas escaleras rojas en mi vida. Y sigo desesperada, como el pájaro, creyendo que sin la escalera roja no voy a llegar a ninguna parte. Y sigo sin la escalera roja y sin ver mis alas. Las flores que lleva esa chica en la mano, y que la hacen sentir tan importante y especial, esas flores que se compró a sí misma son como mi escalera roja. Y ni ella ni yo nos damos cuenta de que la mirada del otro no puede ver nada que nosotros no veamos. Y que si nos sentimos transparentes es porque no nos queremos ver. Y si la voz del otro es la única que nos define es porque no nos permitimos escuchar nuestra propia voz.

A veces, tantas veces, demasiadas veces, repetimos en bucle, por inercia, o por creer que no podemos hacer otra cosa, esas acciones ridículas que no son más que trampas que nos tendemos con maestría para seguir creyendo que sin la mirada del otro no somos casi nada.

Amiga

By | Crisis Existencial | No Comments

Hace tiempo que quería escribirte una carta. Pero una de puño y letra. Entre los correos electrónicos, los mensajes y las llamadas por Internet, parece que empezáramos a evitar la costumbre. Hace tiempo que quería escribirte y no me daba cuenta. Y creo que es porque no quería enfrentarme a tantas cosas que quisiera decirte y no te digo, que quisiera sentir, y casi no siento.

Primero es esa sensación de insoportable distancia, que uno no sabe bien cómo acortar, y que dura bastante, tanto como para perder la cuenta de cuánto tiempo duró. Después vienen los engaños mutuos, las mentiras piadosas: “cuando te quieras acordar ya va a ser marzo, vas a ver, primero tu cumpleaños, después las fiestas, y ya cuando se acabe el frío vas a estar preparando las valijas”. Y todas son frases disfrazadas, palabras sustitutas que lo único que intentan es no tener que decir la verdad. No tener que decirte que es tan extraño y tan insoportable no tenerte que tengo que hacer de cuenta que no tengo ganas de escribirte una carta. Y no es tan difícil, ya sabés, porque la rutina es implacable en ese sentido. Cuando te querés acordar llegó la noche y otra vez aplastaste la almohada con la cabeza y pasó otro día sin que pensaras en nada, sin que fueras nada, sin que sintieras nada.

Ahora me vine acá, al Jardín de la Isla, y me senté en un banco, y veo el río, y escucho el agua corriendo sobre la presa, y miro las hojas verdes del magnolio. Por suerte ya hace suficiente frío y como es día de semana no hay nadie. Y puedo escuchar mejor. Y escucharme también. Y pienso en todos los mundos que hay adentro del mundo. Vivimos en mundos fabricados de retazos de historias y lugares, y de memorias y personas, y de rutinas y cosas, y palabras y silencios, y llenos y vacíos. Cada uno vive en el suyo, un irrepetible, único y solitario mundo.

Me pregunto cómo podés estar y no estar, vivir y no vivir en el mío. Me pregunto cuál será más real, si en el que estás o en el que no. Y me pregunto esto porque no puedo creer que sea el mismo, que pueda ser uno solo. ¿Ves por qué estaba evitando escribirte? Porque ahora seguro que estás preocupada, pensando que no estoy bien, que estoy deprimida, o que me volví loca. Pero no te preocupes. No te preocupes porque si no me freno y dejo de decirte tantas cosas que quisiera decirte, y dejo de sentir tantas cosas que quisiera sentir y casi no siento.

Mirá, ahora acá hay dos gatos dando vueltas atrás del banco, buscándose, escondiéndose. Ellos lo tienen más fácil. Uno los mira y fácilmente se da cuenta que son dos, y que están juntos. Pero si alguien pasa por el borde del río y me ve acá sentada en el banco, lo primero que va a pensar es que estoy sola. Nunca se darían cuenta de que estoy con vos. De que estoy del otro lado de toda esta agua que después de ser Tajo será Atlántico, y después Río de la Plata. Por eso esto de los mundos es tan contradictorio. Porque yo estoy con vos y vos no tenés ni idea. Porque estoy acá diciéndote tantas cosas que tenía ganas de decirte y vos no me estás escuchando. Y seguro que cuando estés leyendo esto que te escribo, cuando estés conmigo sentada en este banco en el Jardín de la Isla, mientras escuches el agua golpeando la presa, yo voy a estar haciendo algo tan trivial como ponerle pasta al cepillo de dientes, o hacer ruido con la silla antes de sentarme.

Vamos a hacer una cosa. No me llames cuando leas esta carta. Escribime. Y contame dónde estás. Y qué estás pensando. Y a qué huele, y qué suena. Y cómo es tu mundo que no es el mío. Porque estoy segura de una cosa. De que si aprendemos a jugar este juego, y si respetamos las reglas, y buscamos un silencio donde escucharnos, y un vacío donde llenarnos, y un lugar donde encontrarnos, un día, vos vas a estar jugando con tu collar y yo voy a estar dibujando con el índice y el pulgar el borde del mío; vas a tomar el primer sorbo de tu té y yo voy a estar sirviéndome el mío; vas a dar vuelta la página y yo voy a estar leyendo el primer párrafo; vas a guardar las llaves en la cartera y yo voy a estar girando el picaporte. Y cuando te quieras acordar ya va a ser marzo. Y si alguien nos pasa por al lado se va a dar cuenta de que somos dos, de que estamos juntas, de que nuestros mundos son ahora un solo mundo, de que no hay más engaños mutuos, ni palabras sustitutas, ni contradicciones. Y vamos a poder decir todo lo que queramos decir, y sentir tantas cosas que quisiéramos sentir, y casi no sentimos.

Escribir para vivir

By | Crisis Existencial | No Comments

Escribir. Escribir siempre hizo que me sintiera yo misma. Escribir siempre ordenó mi cabeza. Escribir es una necesidad para mí. Aun así, no lo hago. Aun así, no lo hice por mucho tiempo. Aun así, y como en tantos otros ámbitos de mi vida, sigo haciendo lo que no debería hacer. Por miedo, por culpabilidad, por inercia. No se puede vivir con miedo de ser uno mismo, de ser lo único que vale la pena ser en esta vida. No se puede vivir por inercia sin que eso signifique condenarnos a la infelicidad, a la depresión, a la mera supervivencia. No se puede pretender que las cosas vayan mejor si seguimos haciendo lo mismo que nos condujo al desastre.
Por eso decido escribir. Escribir para empezar a ser yo misma. Escribir para empezar a hacer todas las cosas que quiero que me definan. Que me hacen ser yo y no cualquier otra persona. Que hacen que tenga sentido vivir. Que me dan energía para ser y hacer todas las cosas que nadie en su sano juicio puede tener ganas de hacer pero debe hacer, porque en esos términos está planteada en gran parte esta vida.
Escribir para vivir. Para vivir también en términos de supervivencia. Para vivir como sinónimo de agradecer que nuestros pulmones reciban oxígeno cada segundo. Para vivir y ser consciente del milagro que supone que nuestro corazón lata y haga correr la sangre por nuestras venas. Escribir porque sin escribir esto no sería vida y este ser vivo no sería yo sino cualquier otro cuerpo que simplemente respira y se alimenta y duerme y se despierta, pero no vive.
En el camino entre pensamiento y pensamiento, entre palabra y palabra, irán apareciendo uno a uno: el miedo, la culpa, mis propios enemigos, la obligación, la rutina, los roles establecidos; y uno a uno deberé etiquetarlos, callarlos, ponerlos en su sitio, mirarlos de frente y hacer que se enteren de que no son ellos quienes me definen, sino yo. Que esta mujer no tiene miedo, no siente culpa, no necesita que la admiren, no espera la aprobación de los demás. Esos fueron durante tanto tiempo los muros de mi cárcel, esos los barrotes de mi prisión, esos los perversos mecanismos de mis propias máquinas de tortura. Ahora descubro una puerta, descubro tantas ventanas, descubro un mundo, tan maravilloso, allá afuera. Ahora las palabras dibujan mis alas, esbozan mi contorno, develan, construyen un vano, y me hacen libre. Allá afuera, estoy yo. Siempre lo estuve. Allá afuera, completa, plena, latiendo, viva. Despierto, me reconozco, me rescato y escribo.

camaras 360

Las Cámaras de Vídeo 360⁰ invaden el mercado

By | Crisis Existencial, Realidad Virtual | No Comments

En medio de la indiscutible revolución que se está gestando en torno al vídeo 360 y la aplicación de experiencias VR a una infinidad de ámbitos que abarcan ocio, entretenimiento, turismo, marketing, servicios profesionales y formación, entre otros, el mercado se va minando de cámaras de captura de vídeo 360 para todos los gustos y bolsillos. Capturar, componer, editar, colgar y compartir vídeos 360 ya está al alcance de todos, y según la necesidad sea doméstica o profesional hay equipos muy asequibles con una calidad aceptable, otros de gama media con resolución de salida HD para uso profesional y en el tope de gama los últimos equipos que están desarrollando empresas como FacebookGoogleNokia y Samsung, entre otros, para conseguir una experiencia VR que aúna vídeo 360, tridimensionalidad y audio binaural, y permite obtener resultados de calidad cinematográfica.

El primer grupo de cámaras entran en una categoría que podríamos denominar de uso doméstico y se consiguen por un precio asequible.

Samsung Gear 360 (350€)

Samsung Gear 360

El reciente lanzamiento de Samsung permite realizar de manera fácil y simple el proceso SSVS (Shoot, Stitch, View & Share). Se controla directamente desde el teléfono móvil; la aplicación realiza el stitching de manera automática y permite editar, visualizar y compartir los vídeos en cuestión de minutos. Esta pequeña esfera blanca tiene una cámara F2.0 Fisheye frontal y otra trasera que abarcan 180 grados en vertical y horizontal. El resultado es un vídeo 360 completo de 3840 x 1920 MP listo para visualizar en la pantalla táctil del móvil o la tablet, en el navegador del ordenador o sumergirse en una experiencia inmersiva con las gafas VR.

360Fly (450€)

360Fly

Este pequeño poliedro irregular casi esférico aloja una única lente superior que captura 360⁰ en vertical y 240⁰ en horizontal y graba vídeo de una resolución de 2880 x 2800 a 30fps. Es sumergible y resistente al impacto y la suciedad como casi todas las de su gama. Tiene GPS, barómetro, altímetro y acelerómetro. Permite también grabar vídeo estándar en 16:9 e imágenes fijas y cuenta con una opción que inicia la grabación automáticamente al detectar sonido o movimiento, lo que lo convierte además en cámara de seguridad.

Kodak PixPro SP360 4K (450€)

Kodak PixPro

Este simpático prisma de Kodak está equipado con una lente única superior gran angular F2.8 que permite la captura de fotos y vídeo 360⁰ en 4K a 30fps con una resolución de 2880 x 2880 MP. A prueba de golpes, temperaturas extremas, suciedad y salpicaduras, puede controlarse fácilmente de forma remota desde dispositivos iOS y permite editar el material desde aplicaciones desktop.

Nikon KeyMission360 (450€)

Nikon KeyMission 360

Todavía no sale al mercado, pero probablemente esté disponible este otoño; será la primera cámara de vídeo 360⁰ de Nikon. Dos lentes gran angulares NIKKOR la transforman en una cámara compacta de grabación de vídeo 360⁰ 4K UltraHD. Posee estabilización electrónica de imagen, Wi-Fi, NFC, Bluetooth, micrófono y entrada USB 2.0 en un cuerpo con toda la calidad y robustez a la que Nikon nos tiene acostumbrados.

En un segundo grupo hablaremos de los array de cámaras GoPro Hero que permiten montar entre 6 y 24 cámaras, dependiendo de la finalidad del vídeo, la calidad que se busque y el presupuesto de que se disponga. Esta solución es de uso profesional y hay un abanico de posibilidades dependiendo de la marca, el tipo de montura y los accesorios que se incorporen.

GoPro Hero Array 360Hero

La empresa 360Hero ofrece monturas para GoPro Hero 4 que permiten configurar arrays desde 6 hasta 24 cámaras (están en un rango de entre 180€ y 1.500€ sin incluir el precio de las cámaras). Hay una versión para condiciones climáticas extremas y también un modelo de carcasa submarina, llamada 360Abyss que permite sumergir el equipo hasta 1.000 metros de profundidad.

GoPro OMNI

GoPro, a su vez, no se ha quedado atrás y ha diseñado su propia montura, la GoPro OMNI, que se encuentra aún en pre-venta y soportará 6 cámaras con una utilidad muy importante: la capacidad para sincronizar automáticamente las cámaras. El resto de monturas exigen la sincronización posterior (manual o por software) basada en un fotograma de cada vídeo que comparte una condición especial de luz o sonido, y no siempre se realiza adecuadamente.

Freedom360

La empresa Freedom360 ofrece una montura asequible para GoPro Hero 4 a 450€ que sumados al precio de las 6 cámaras asciende a 2.430€ para un equipo completo de calidad profesional. El vídeo 360⁰ que podemos obtener llega a 4k en 80 fps. Teniendo en cuenta que ningún dispositivo ni casco de realidad virtual nos permite apreciar una calidad mayor a 40k en 60 fps estamos hablando de una resolución más que aceptable. Grabar vídeos 360⁰ en 6k a más fotogramas solo se justifica en productos cinematográficos que vayan a ser proyectados en un domo.

Entaniya Fisheye 3 Cam Kit

La empresa japonesa Entaniya Fisheye, además de comercializar monturas para 1 y 2 cámaras Back to Back, ha incorporado la opción 3 Cam Kit, una montura de tres cámaras que permite agregar a las GoPro Hero una lente gran angular de entre 220⁰ y 280⁰ que permite alcanzar resoluciones finales de 4K a 60fps.

En este tercer grupo presentaremos las cámaras más sofisticadas que se están desarrollando y que apuntan principalmente al mercado cinematográfico y a proyectos de gran escala emanados de las principales empresas asociadas a las nuevas tecnologías.

Odyssey

El Odyssey para GoPro, con un precio estimado en 13.500€, no es una simple montura para 16 cámaras GoPro Hero 4, aunque esto no sea poca cosa. Tiene la capacidad de sincronizar las cámaras, con lo que en vez de 16 se comportan como una sola. Los vídeos se ensamblan con función estereoscópica, lo que agrega a la experiencia inmersiva 360⁰ una sensación de tridimensionalidad sin precedentes. El rig está diseñado especialmente para la tecnología de renderizado VR Jump de Google, que produce vídeos con una resolución extremadamente alta: 8K a 30fps, equivalente a la de 5 televisores 4K.

Facebook Surround 360

Facebook Surround 360 (30.000€) es el sistema de captura 360 3D de alta calidad desarrollado por Facebook. El sistema incluye hardware y software en un formato open-source con lo que pretende acelerar el desarrollo y mejorar el resultado final de este emprendimiento. La costura de los vídeos -el llamado stitching- se realiza por medio de un algoritmo matemático que perfecciona el resultado y reduce drásticamente los tiempos de proceso, renderizado y post-producción. La obtención de vídeos de hasta 8K perfectamente unidos y sincronizados matemáticamente introduce en el mercado un producto de altísima calidad y resolución.

Nokia OZO

La cámara Nokia OZO (54.000€) supera el concepto y la geometría típica del array radial de cámaras que manejan -con leves variaciones- el resto de los desarrolladores, y nos sorprende con un diseño único en su especie. El cuerpo esférico construido en aluminio actúa como un eficiente disipador de calor. Uno de los fallos frecuentes que tienen las monturas con múltiples cámaras es el sobrecalentamiento de los equipos y los consecuentes problemas derivados. OZO resuelve este inconveniente a través del diseño, la geometría y la materialidad. La forma del equipo emula la cabeza humana, y la disposición de las lentes y los micrófonos simulan la distancia que tienen entre sí nuestros ojos y oídos, posibilitando la obtención de un resultado 360⁰ real en imagen y sonido, y una visión 3D estereoscópica de un realismo inusitado. Entre sus ventajas podemos destacar la previsualización en tiempo real y la combinación de una batería de larga duración y un disco duro interno de 500 GB que permiten sesiones de grabación mucho más prolongadas.

Samsung Gear 360 Project Beyond

Samsung Gear 360 Project Beyond cuenta con 16 cámaras en array radial, 1 cámara superior, vídeo 360⁰ 3D, calidad UltraHD, sonido binaural, visualización previa en tiempo real, 35 MP por frame. Todo suena bastante similar a los otros desarrollos de su gama. Pero Samsung se vende como el primer sistema de omnivisión 3D en tiempo real. Captura todo, lo muestra en tiempo real y de forma estereoscópica, y todo esto -y aquí radica la característica que lo hace único- en un formato liviano y ultra compacto. Habrá que estar atentos porque de momento no tenemos precio ni fecha de distribución.

Jaunt ONE

Jaunt ONE es uno de los sistemas que también se encuentran en fase de desarrollo. No tiene previsto salir a la venta como producto sino posicionarse como una solución de calidad cinematográfica que apunta a un grupo de clientes, estudios y productoras muy selectos. 16 cámaras distribuidas radialmente, 4 superiores y 4 inferiores suman 24 cámaras perfectamente sincronizadas que permitirán capturar vídeo y audio 360⁰ y una omnivisión 3D estereoscópica con una calidad de hasta 16K. Existen dos configuraciones dependiendo del entorno en que se vaya a grabar, uno especial para bajas condiciones de luz y objetos en movimiento a alta velocidad, y otro específico para exteriores y grabación en time-lapse.